De vuelta a Paris
enero 27, 2012 in Album parisien, Día a día, SL
Después de haber pasado una semana de vuelta en España me he dado cuenta de varias cosas. La primera, aún después de cinco meses no he visto de París ni la mitad de lo que quiero ver. Hay muchos lugares que (ahora) conozco y no he ido, o no he estado allí el tiempo que quisiera, o no les he prestado la atención que quisiera; y otros que aún desconozco y merecería la pena visitar. Antes de venir, el lugar más bonito de París para mí era Montmartre. Tiene muchísimo encanto por aquello de la bohème, los artistas y literatos, pero después de estos meses creo que si tuviese que elegir un lugar de la ciudad que conozca bien, por el que haya paseado a menudo, ese sería el barrio latino: la colina Sainte Geneviève, la plaza del Panteón, Cluny, la Sorbonne. Tal vez por eso debería pasar menos tiempo allí y más tiempo en el resto de quartiers y conocer nuevos lugares, menos turísticos o menos conocidos.
Lo segundo de lo que me he dado cuenta es de que ahora nada será igual. Nada más llegar al aeropuerto todo empezó a parecerme pequeño. Los que hayan estado en Paris Beauvois pueden entenderlo. Si no, una imagen vale más que mil palabras.

Facturación. Sólo hay dos mostradores más a la izquierda. Y la sala de embarque son cuatro puertas a pista.
Pero al llegar a mi casa sólo hubo dos cosas que me parecieron grandes: mi habitación y el ascensor. El resto se me había hecho pequeño: la universidad, la ciudad (más de lo que ya me lo parecía), las distancias. En fin, me parece que no es el mundo el que ha cambiado, sino yo, y tal vez cuando ya no pueda volver a mi vida en París eso se convierta en un estado permanente. Muchos hablan del síndrome “posterasmus”, y los que no lo han vivido creen que se debe a volver a una vida sin fiesta continua. Realmente no se trata de eso, sino del hecho de que vuelves a tu pequeña casa (pequeña metafóricamente) después de haber visto lo grande que puede llegar a ser el mundo y después de saber que te va a faltar vida para conocer todo lo que te gustaría.
Debido a esto, ahora que he acabado los exámenes me estoy poniendo las pilas en esto de conocer París, sin los agobios de septiembre. De hecho, ayer fui a la Mezquita de París (2 bis Place du Puits de l’Ermite, 5ème arrondisement), un lugar que ni siquiera estaba en mi lista de lugares por ver, y no me arrepiento para nada. Si algún día pasáis por allí, os recomiendo probar los dulces del salón de té, en la esquina opuesta (39 Rue Geoffroy Saint-Hilaire) a la entrada, que en realidad también forma parte del complejo de la mezquita. Están deliciosos, muy dulces y suaves. Y hoy, al Musée Carnavalet de la historia de la ciudad de Paris, cuyos salones totalmente decorados según la época hace que te sumerjas en la vida de otros tiempos: me gustan especialmente los cuadros con vistas de París, algunos panorámicos y otros de un solo lugar, y las maquetas y pinturas de proyectos arquitectónicos, en las que ves cómo se ha ido construyendo París.

La mezquita de Paris
Para terminar, os dejo el nuevo videoclip de Adele, Someone like you, rodado (aunque no enteramente, sólo la escena principal en la que se ve a Adele paseando) en Porte des Champs Elyssées y en el Pont Alexandre III. Sinceramente, no me gusta que sea en blanco y negro. Sé que le pega bastante al tono de la canción, pero para eso yo hubiese elegido otros lugares de la ciudad (Montmartre, Passy, Rivoli, la Cité), pero no el puente de Alexandre, que si se caracteriza por algo es por su tono dorado (igual que Les Invalides que se ven al fondo), ni la Porte des Champs Elyssées con el Grand Palais al lado (y al fondo cuando gira), también con su tono característico dorado y, sobre todo, por su cúpula de cristal. De todas formas, le ha quedado muy bien.










