Diario de un invierno
31 marzo, 2012
Ya terminó el invierno. Haciendo un balance, podría considerar que ha sido un buen invierno: ha hecho poco frío, no ha llovido mucho y he podido ver muchos lugares de la ciudad y alrededores. Sin embargo, hay una cosa que he echado mucho de menos, la nieve. Sólo ha nevado dos veces en todo el invierno, y la nieve se ha descongelado antes de la caída de la tarde. Pero por el resto, ha sido genial. Ya conté mi viaje a Bruselas (nevada, adoro la nieve), así que hablaré de los otros lugares que he visitado y que recomiendo encarecidamente a todo aquel que venga a esta ciudad.
- Las Catacumbas de París: Situadas en Denfert-Rochereau, la visita a las catacumbas es un largo recorrido por galerías subterráneas hasta llegar al osario, las cámaras donde se depositaban los huesos, o más bien se amontonaban. Pilas gigantescas de huesos y cráneos marcados sólo por alguna referencia histórico-geográfica, huesos sin nombre. Al recorrido se le suman las inscripciones que adornan el lugar, versos de poetas latinos y franceses que hablan sobre la muerte: “Pallida mors aequo pulsat pede pauperum tabernas regnumque turris.” Ideal para las personas a las que les llama (en cierta medida) lo macabro, los rituales fúnebres o el arte funerario.

Una cita de Virgilio rodeada de cráneos y huesos.
- Cementerios: Siguiendo un poco con la temática fúnebre, están los cementerios de París, en los que se pueden visitar las tumbas de muchos personajes célebres. Son cuatro los principales cementerios de París, Père Lachaise, Montmartre, Montparnasse y Passy. En cada uno hay algunas celebridades importantes, como Dumas hijo (Montmartre), Molière, Oscar Wilde, Jim Morrison (Père Lachaise), Monet, Debussy (Passy) o Baudelaire y Julio Cortázar (Montparnasse). Son interesantes en cuanto a ver las tumbas de los que fueron en otros tiempos y, como en el caso de las catacumbas, en cuanto a arte funerario. Recomendación: no ir en días calurosos. También mencionar el Panthéon, donde se pueden visitar las tumbas (muchísimo más sobrias) de Zola, Hugo, Dumas padre, Marie Curie, Voltaire y Rousseau entre otros.

Cementerio de Montmartre, 14 de febrero
- Museo Marmottan-Monet y Museo de l’Orangérie: Todo amante de Monet debe pasar por estos dos museos. Además de poseer dos interesantes colecciones de arte de principios de siglo XX, lo más atractivo son las grandes colecciones de Monet. Los paisajes de Giverny son sencillamente alucinantes. El Centro George Pompidou tiene una colección más amplia de arte moderno, pero nada comparado con la belleza de los cuadros de Monet. Aún no he ido ni al Espace Dalí ni al Museo de Arte Moderno (el museo Picasso está cerrado hasta 2013, pero me lo han recomendado encarecidamente), pero por ahora me quedo con Monet.

Claude Monet - Bras de Seine près de Giverny - Musée Marmottan-Monet (Wikimedia Commons
- Torre Montparnasse: Una preciosa vista desde las alturas de París. En mi opinión, demasiado alta. Yo me quedo con las vistas desde la segunda planta de la torre Eiffel o desde Notre Dame. Sin embargo, es barato, se sube en ascensor fácilmente (sin colas, no como en la torre Eiffel) y además de las vistas panorámicas tiene un mullido suelo acolchado para sentarse o tumbarse.

Noreste de París desde la Torre Montparnasse. Se puede ver Jardin de Luxembourg, Notre-Dame, Saint-Sulpice, Saint-Germain des Près...
- Fontainebleau: Dicen que es el castillo con más historia de Francia. Es sólo una muestra de los preciosos castillos que se puede encontrar en Francia, como los famosos castillos del Loira. Situado, además, en un pueblo que colinda con un amplio y hermoso bosque, tiene un enorme jardín y un parque por los que dar largos paseos. En algunos aspectos, puede llegar a ser más bonito que Versailles.

El castillo por la tarde, desde los jardines.
Esta es mi pequeña selección del invierno. Otros eventos remarcables de este mes de marzo han sido el salón del libro, en el que he tenido la posibilidad de ver y escuchar a Kenzaburô Ôe, escritor japonés premio Nobel de literatura (hay que remarcar que Murakami no es premio Nobel, aún), y una pequeña tertulia en el bar la Rencontre, frente a mi facultad, en la que pude conocer a uno de los grandes hombres de letras de nuestro país, Agustín García Calvo. No tengo palabras para describirlo, además de un excelente traductor y poeta, un gran sabio. El lunes 26 tuve la oportunidad de ir a una conferencia suya en la universidad Paris 5 René Descartes, en la que habló sobre su traducción rítmica de la Iliada y sobre la adaptación del hexámetro latino a une langue quelconque. Por si esto fuera poco, nos permitió escuchar una grabación en la que recitaba los 100 primeros versos. Sin palabras.

El premio Nobel japonés de literatura, Kenzaburô Ôe en el Salon du livre hablando de su obra.
A esto se le añade el día de San Patricio, santo irlandés celebrado ya en todo el mundo. Por la ocasión decidimos ir a un bar irlandés que ya frecuentaban unos amigos, pero tuvimos que irnos casi enseguida tras consumir la pinta. Estaba tan lleno que no había ni sitio para estar de pie dentro del bar (y no permitían salir con la bebida). Aun así, no estuvo mal la cerveza y el ambiente (hiper-festivo) del lugar. Eso sí, lamento no poder haberlo celebrado en mi bar ya casi “de siempre”, el bar Aqua, un bar de Huelva con una atención estupenda, precios realmente económicos, cocina de calidad y cerveza de la buena.

Y ahora que llega la primavera, colectaré muchos más momentos y lugares de esta ciudad, que, aun con sus defectos, no deja de maravillar cada día. Tal vez incluso me anime a coger una velib’ (bicicleta de alquiler) y pasear por algún lugar poco concurrido, aunque en esta ciudad el tráfico es infernal. Ah, y no me olvido de los recorridos de películas, pero eso deberá esperar hasta que tenga algo más de tiempo. Los exámenes llegan en cinco semanas (algunos en tres) y ya toca ir finiquitando trabajos y exposiciones. Como siempre, más fotos en la galería.
¡Hasta la próxima!

